Cómo cambian los tiempos, Venancio. Eso cantaban Los Compadres, y eso me vino a la cabeza cuando me encontré a mí misma pensando en mi intención de voto en las próximas elecciones.

Dentro de un mes escaso se cumplirán 5 años de aquel esperanzador 15M que revolvió las entrañas sociales de este país, que nos insufló grandes dosis de esperanza y de ganas de hacer las cosas de forma diferente.

Y justo también va hacer 5 años en junio estaba yo con mi amiga Isabel  y mi amigo griego Yorgos en la Plaza Sintagma de Atenas, donde tomando como ejemplo las acampadas de la Puerta del Sol de Madrid, los griegos tomaron el espacio frente al Parlamento griego para exigir lo mismo que nosotros. Creo que tengo alguna foto por aquí… dejadme buscar…CIMG1086CIMG1088

Saludamos a los acampados, nos abrazaban por ser españolas, nos sentíamos incluso orgullosas de serlo…

Hacía tiempo que yo no votaba, no quería ser partícipe ni cómplice de un tipo de política tan antagonista con mi forma de ver la vida. Y ese 15M me devolvió la ilusión de ir a las urnas. Introduje mi papeleta de Podemos en las urnas como si fuera un cupón premiado de la ONCE.

Y ahora, esto. Este sinsentido. Esta soberbia. Esta forma de hacer las cosas exactamente igual que los demás.

Me siento TAN defraudada, tan estafada… que decidí, en un principio, no volver a votar.

Pero hete aquí que no. Que sí. A ver. Que sí voy a ir a votar. Pero por primera vez en mi vida voy a utilizar mi voto para castigar a quien voté en las anteriores. Donde más les duele. Voy a vengarme. Y sí, señores. Voy a votar al PP. Como lo oyen.

Si el señorito Pablo, Pablito, Pablete se limpió el culo con mi voto, se lo voy a devolver doblado. Me habéis traicionado tanto, tanto, que deseo fervientemente que gane el PP para que os traguéis la soberbia y os enfrentéis, con humildad, a vuestros errores.

Yo no quería más de lo mismo. Quería algo MUY diferente. En la forma y en el fondo. Lo que habíais prometido desde ese 15M. Y ahora qué. Estáis utilizando las mismas palabras, las mismas formas, las mismas ruedas de prensa y no estáis haciendo NADA.

Pues se acabó. Mi voto es de castigo. Al menos el PP no me va a defraudar y os va a mandar a la oposición con menos diputados de los que tenéis ahora y vais a tener que meter el rabo entre las piernas, morder el polvo y aprender un poquito de humildad.

Y por último, ni se os ocurra hablar en mi nombre. Si vuestras bases os apoyan, esos 150.000, los 5 millones de votos, a quienes no habéis consultado y a quienes habéis defraudado, esos no os perdonan. Yo no. No en mi nombre. Nunca máis.

 

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