Querido Valentín:

Perdona el retraso en felicitarte por tu santo, pero se me fue el ídem al cielo a pedirle de rodillas a quien sea que pare de llover. Ya sabes cómo andamos (¿nadamos?) por aquí, empapaítos. No sé si echarle la culpa a Pablo Guerrero…

Pero bueno, volviendo a tu santo, he visto esta mañana esta graciosa “acción” en París y creo que nos viene como anillo al dedo…

Besitos, Valentín 😉

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