Esa fue la conclusión que saqué de la presentación del libro de Antón Losada ayer en el Casino de Carballiño.

Se empeñan en utilizar exactamente las mismas florituras de fechas, datos, estadísticas, porcentajes, mención de informes o falta de ellos…. bla-bla-bla.

Y al final, cuando la audiencia pregunta “¿y entonces qué se puede hacer?”, nos sueltan que “hay que cambiar el criterio”. Manda huevos (Trillo dixit). Resulta que para eliminar a los que él llama “piratas de lo público”, hay que “cambiar de criterio. Y se queda tan ancho el tipo. Obviamente, ese cambio de criterio iba dirigido hacia “una izquierda” (no se sabe muy bien cuál), junto con una palmadita en la espalda, como diciendo “lo estás haciendo bien, sólo tienes que cambiar de criterio”. Y con esto, se supone que se arregla la crisis, que en realidad no existe.

No hijo no. Lo que tú llamas criterio, o discurso, o “proyecto” (coño, cómo me pica esta palabra cuando la pronuncia un político) es lo que no tiene/debe cambiar, sobre todo con respecto a LO PÚBLICO, así, en mayúsculas y negrita, porque chico, en los círculos en los que tú te mueves (no sé, políticos, periodistas, tertulianos…) parece ser que, según tú, se avergüenzan hasta de nombrarlo abiertamente.

Sinceramente, no sé a qué tipo de público va dirigido este libro. Supongo que a los que se comunican también con fechas, datos, informes, estadísticas, etc., o sea, políticos, periodistas, tertulianos, analistas, consultores… porque al ciudadano común y corriente te aseguro que no va dirigido.

Como dicen los ingleses, a piss contest  y en castizo, a ver quién la tiene más grande.

Anuncios