Y qué calor durante el día, todavía…

Desde finales de julio, la “población” de la parroquia se ha visto incrementada con los que viven fuera. Desde Cataluña, Aragón, País Vasco, Madrid, Cantabria… Francia o Inglaterra llega savia nueva.

Sus edades van desde alguno que incluso viene dentro de la barriguita de mamá, a la veterana de 96 recién cumplidos. Otros vienen de dos en dos, las goli-goli-gó y los del foro. Traen sus queridas mascotas (Simba, Boira, Bof, Toby, el añorado Milo…) que disfrutan tanto o más que sus amos al verse libres en este entorno. Los que son veteranos recorren y marcan (los machos, claro) los mismos lugares que marcaron el año anterior, y los primerizos alucinan literalmente revolcándose en la hierba, comiendo piñas, ramas y piedras, bañándose en el río y corriendo como locos por los prados. Están en su paraíso. Bof incluso hizo el camino de Santiago con Miguel, con su mochila al lomo y todo.

Los maños senior (acompañados de la super-senior) llegaron a finales de julio y se van en unos días. Mamá-gallina-Maruja acogió bajo sus alas a toda su prole, que escalonadamente se han ido. Pero ha llegado EL MAÑO para relevarlos. El niño de sus ojos. Y los senior se llevan a Luna/Chita, una ratita con orejas de murciélago que se va para la provincia de Huesca.

Los de la tierra de las anchoas llegaron también hace un par de días, la una luciendo su eterno bronceado “made in” El Sardinero y el profe/letrado jubilado andaluz/gallego/cántabro, con su bastón en una mano y un libro o el portátil en la otra.

En el alma de la madera y la piedra de bancos y mesa quedan grabadas todas las historias y noticias antiguas y actuales, personales y ajenas, que se volverán a desgranar año tras año, con ausencias y nuevas presencias… amén.

Se fueron las anduriñas. Vinieron a despedirse hace unos días. Había como, no sé, cien o así sobrevolando la casa y piando con gran alboroto. Salí al balcón, las despedí agitando los brazos. Las nuestras con las nuevas crías (criaron dos veces) esperaron un par de días más a que perfeccionaran las técnicas de vuelo antes de emprender el largo viaje.

Tiempo de peras y manzanas. Nada de frutos de hueso este año (excepto las excepcionales cerezas que hubo este año). Así que se avecinan tiempos de compotas, manzanas asadas y tartas. Las moras están que se salen, también.

A Félix “alguien” le ha pegado un buen mordisco en el rabo. Se recupera adecuada y felinamente. Ras vuelve a estar embarazada. Tuya (¿o Mía?) es paseada en una cestita (tipo Caperucita) por Lucía como si fuera una docena de huevos…

Y así llega…

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