Que no se me preocupen en Zaragoza, al maño le damos de comer. Y le ha “gustao”…

Unas tostaditas de pan de Ignacio (de Parada Laviote) con paté de aceitunas:

Y el plato “fuerte” fue un arroz con calamares y verduras que, creo, también estaba bueno, porque todos repetimos:

Acompañado de una ensalada de tomates y cebolla de la huerta:

Luego, un cafecito (con gotas) y lo que quedó de la tarta de “préxegos” (o como se diga), que el maño había ya probado (y le había gustado) ayer:

Y finalmente, unos chupitos de licor-café hecho en casa…

Finalmente, tras recoger y todo eso el maño, mi tío y yo (por orden de aparición) hicimos lo que manda los santos mandamientos del españolito de a pie:

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