No ganamos para sustos. No comenté que hace como 3 semanas que Mixi (el gato cojo y “rajao”) no aparece… y Pelusín/Preciosín, también faltó unas semanas y hace unos días apareció muerto. Se asfixió entre dos tablas al saltar, creemos. O sea, ya van Chita, la cachorrita pequerrechiña, el gato de la vecina, el nuestro… y ahora os cuento lo de Andy (la anduriña macho).

Esta mañana, mi tío me avisa que vaya a ver otra desgracia. Yo creí que el cupo de desgracias animales había sido cubierto para todo el año. Pues no.

Resulta que en la puerta de la bodega tenemos colgado un rollo de papel adhesivo para las moscas. Este rollo tanto Andy como Lucy lo conocen perfectamente porque lleva años allí colgado (tranquilos, no es el mismo papel, se va cambiando…).

Pues esta noche/madrugada, Andy debió tener una avería en su radar, porque apareció como Jesucristo en la cruz: pegado al papel con las alas abiertas.

No sabíamos qué hacer. Yo, la verdad, desistí y huí escaleras arriba. Tengo bastante con que mis pequerrechas vayan adelante.

Pero entre mi tío y la vecina fueron capaces de, cortando plumas y un poco de alas, liberar a Andy, que está discapacitado. Aunque pega saltitos y vuela bajo. Y en la cocina lo pusimos.

Averiguando en internet, llamé al Centro de Recuperación del Rodicio y, tras hablar con 3 personas diferentes, hace media hora llegó un coche de la Xunta y se llevó a Andy para su rehabilitación. Me dijeron que, si se recupera, en Agosto lo traerían de nuevo. Os mantendré informados.

Qué vida esta, alejada del mundanal ruido… pero cabrona la vida esta, ¿o no?

Anuncios